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VALOR DE LIDERAZGO
El mundo actual requiere de nuevos líderes, que a partir de un código de valores y de una concepción digna del ser humano corrijan el camino y de un nuevo sentido a la productividad y a todas las prácticas y sistemas socioeconómicos. La concepción del liderazgo va necesariamente ligada a un código de valores y a una trascendencia de la misión de todo líder orientada al beneficio del hombre y de la sociedad. Debemos pensar en el líder como si fuera un individuo que influye en este mundo para beneficio de sí mismo y de la sociedad. En el mundo moderno, las empresas e instituciones, comenzando por sus líderes, están obligadas a reinventarse constantemente para adaptarse a todos los cambios del entorno. No se puede negar que nuestra actual sociedad pasa por una crisis cuyo contenido es de la mayor trascendencia y que puede denominarse como una crisis de los valores del hombre y de la sociedad, existiendo preeminencia de valores científicos-técnicos, económicos, pragmáticos y utilitaristas, sobre valores como la democracia, la solidaridad, la justicia, la equidad, la paz, la seguridad, la libertad, el bien común y otros, cuyo contenido se refiere a la dignidad del ser humano y del ser social ontológicamente considerados, derivados de la esencia misma de la naturaleza humana. El cambio es fundamentalmente una revaloración del hombre y de la sociedad y de la necesaria subordinación de lo material y de los intereses egoístas frente a lo auténticamente humano, es decir, lo espiritual, tanto en su dimensión individual de dignificación de la persona y su desarrollo humano, como en lo social, es decir, el logro del bien común. Los valores que integran necesariamente el perfil de los auténticos líderes en todas las áreas de la actividad humana contempla: Amor y compromiso con los oprimidos, los que más necesitan, a todos. Congruencia y credibilidad, es decir, tener disciplina, lealtad, integridad, convicción, tenacidad, cumplimiento, valentía, consistencia y sinceridad. Honestidad, es integridad, es libertad, este valor y virtud, requiere de una decisión interna del espíritu. Humildad y sacrificio, este valor y virtud, es más difícil de encontrar, no sólo en los líderes, sino en cualquier ser humano, es la humildad, que podemos llamarle modestia y sencillez de espíritu. Significa tener una autoestima y un fuerte y sano autoconcepto. Equidad y Justicia, es un reto para los futuros líderes: crear un mundo más justo”. Es obligación humana darle al hombre lo que es “suyo”, lo que le corresponde; la ausencia de estos dos valores ha generado grandes diferencias, conflictos, revoluciones, guerras, hambre, explotación, entre otros. Las organizaciones llamadas de clase mundial tienen como principal preocupación la de responder al mercado y al cliente con alta calidad, precio competitivo y una filosofía empresarial basada principalmente en el valor de calidad. Dentro de este contexto cabe señalar que la calidad como filosofía de empresa, se refiere no sólo a la calidad del producto sino a la calidad integral (calidad total), es decir a una cultura de excelencia en la acción de todas las actividades de la empresa. Calidad en el producto, calidad en el servicio, calidad en las actitudes, calidad en las relaciones humanas, calidad en la responsabilidad social y, en síntesis, calidad como cultura organizacional, es el reto de las empresas del futuro. Sin duda el factor determinante para lograr una verdadera cultura de productividad es el liderazgo, por ello, se hace especial hincapié en las relaciones entre el liderazgo y la productividad. Un Líder que practique, defienda y enseñe los valores y principios éticos del trabajo. Estos líderes deben ser, primero, los que conforman la alta dirección de una empresa. La tesis más convincente para este perfil es la que plantea como fundamental, la capacidad de influencia y motivación hacia el trabajo productivo. El espíritu productivo del personal, se crea a través de modelos educativos que generen y mantengan una cultura organizacional que forme cotidianamente actitudes de compromiso, creatividad, lealtad y satisfacción en el trabajo, con base en los valores de la organización, lo cual debe traducirse en logros y resultados que beneficien a todos los que intervienen en el proceso productivo. Ser Líder, es ser visionario, es ser soñador. Ser visionario, significa tener la capacidad de crear y compartir un proyecto de futuro, que generalmente significa un cambio, una evolución y un proceso de mejora continua.
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